¿Beberemos vino en Marte? La respuesta es ¿quién sabe?

¿Beberemos vino en Marte? La respuesta es ¿quién sabe?

¿Vino espacial? ¡Está pasando! Si, has leído bien, hay vino orbitando en el espacio ahora mismo. Pero espera, no es tan raro como parece. Sigue leyendo…
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El pasado 2 de noviembre, desde la lanzadera de la NASA en Virginia (EE.UU.) se mandó una cápsula con dirección a la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés), con un cargamento muy valioso: ni más ni menos que doce botellas de vino de Burdeos. Y no, la finalidad de este vino no es ser bebido por los habitantes de la ISS. Son parte de un experimento científico.

El vino estará flotando en el espacio durante un año. A la vez, se han guardado otras doce botellas del mismo vino aquí en la Tierra, como grupo de control. El objetivo de este experimento es comprobar cómo las condiciones de baja gravedad y los niveles de radiación impactan en la evolución y maduración del vino.

En el proceso de vinificación participan levaduras y bacterias, y existen ciertas reacciones químicas que hacen del vino un excelente objeto de estudio.

A la vuelta, se estudiarán las muestras y se compararán los resultados con los del grupo de control. Aunque no sabemos de antemano cuál será el resultado del experimento, los especialistas creen que habrá diferencias significativas en el color, olor y sabor del vino. De momento tenemos que esperar unos meses.

Este es el primer experimento de este tipo, y lleva el nombre de Commumbios. Es el primer experimento de los seis que componen la llamada Mission Wise, que se “enfoca en el futuro de la agricultura en una Tierra cambiante”.

El nombre Mission Wise viene del acrónimo en latín “Vitis Vinum in Spation Experimenta”; “Experimento de vino de uvas en el espacio” sería su traducción en español.

Este proyecto está promovido por la compañía Space Limited Cargo, originaria de Luxemburgo. Los siguentes experimentos ya están programados y se llevarán a cabo en los dos próximos años: Alpha, en invierno de 2020; Canes, en la primavera lel mismo año. Wybstudy en el primer semestre de 2021; Ferment en el segundo trimestre de 2021 y, finalmente Secondpro en el primer trimestre de 2022.

Entre los varios objetivos globales de la misión están entender la evolución de los sabores, cómo se conservan los alimentos, e investigar posibles estrategias de defensa contra ciertas enfermedades de los cultivos (como los mohos), la cinética de la fermentación, y cuál son los efectos del antioxidante resveratrol, presente en el vino.

Esta no es la primera vez que ha habido vino en el espacio. En 1985 un astronauta francés llevó consigo una botella en su viaje en el Discovery, aunque en esa ocasión tampoco pudo catar el líquido.

Las botellas se enviaron en la cápsula Cygnus, junto con otros productos para hacer pruebas con ellos – un horno para hacer galletas con virutas de chocolate y algunas muestras de fibra de carbono que utiliza Lamborghini en sus deportivos.

Estas no son las únicas empresas que se aprovechan de las facilidades que está dando la NASA para experimentos comerciales. Budweiser mandó semillas de cebada para ser investigadas, seguramente para asegurarse de que esa será la cerveza elegida cuando se colonice Marte.

Asimismo, una empresa japonesa mandó muestras de su whiskey, y la empresa Scotch también mandó muestras.

Todas estas investigaciones tienen como finalidad optimizar los productos y medios de vida tal y como los conocemos en el caso de una hipotética colonización de Marte y la Luna.

Los habitantes de la ISS actualmente son tres americanos, dos rusos y un italiano. Una pena que no puedan probar el vino, pero seguramente lo celebrarán por todo lo algo cuando regresen a la Tierra.

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